miércoles, 20 de marzo de 2013

Del bebé estrella al bebé arcoiris

Desde que tuve el aborto me he estado empapando de historias y experiencias sobre el tema en internet, visito varios foros frecuentemente, y varios blogs de madres, que han pasado o no por esta triste experiencia.

Muchas veces me he encontrado términos que no entendia muy bien que significaban, y que poco a poco he ido descubriendo, de los que más me han llamado la atención me quedo con el término bebé estrella y bebé arcoiris, y con la definición que he encontrado en una página, que me parece muy buena. Espero que os guste

Yo ya tengo a mi bebé estrella, y deseo con todas mis fuerzas a mi bebé arcoiris.


El término “bebé estrella” designa a las criaturas que no tuvieron vida aérea o apenas, que sólo vivieron en el seno de su mamá. Es una manera poética y empática de hablar de los casos de muerte gestacional-perinatal, y que implica reconocer que existieron y que fueron y siguen siendo importantes para sus papás y para los familiares que mantienen su recuerdo.

Cuando una pareja ya transitó la parte más inmediata y profunda del duelo por su bebé, generalmente llega un punto en el que regresan las ganas de volver a ser padres. Este nuevo ser, hermano del que se fue, llega en unas circunstancias especiales, a través de un embarazo lleno de ilusión pero también de miedos y mucha angustia; unos padres que han perdido la inocencia de la espera. El término “bebé arco iris” designa la criatura que nace después de la pérdida de un bebé anterior. Es el entendimiento de que la belleza de un arco iris no niega la ferocidad de la tormenta acontecida.

Un arco iris no significa que la tormenta nunca sucedió o que la familia ya no está lidiando con su dolor. Lo que significa es que algo hermoso y lleno de luz apareció en medio de la oscuridad de las nubes.

A la felicidad de la llegada de un bebé sano a los brazos de mamá se une el revivir con fuerza el dolor por  la falta del hermano, que se hace más palpable con el nuevo bebé presente en la familia. Aquello que el hermano anterior no pudo vivenciar, estrenar, tener, es vivido por los padres con la llegada del siguiente bebé, el nuevo hermano revive la ausencia del anterior.

Muy a menudo, el parto del bebé arco iris sucede próximo al primer aniversario de la muerte del bebé estrella. Un momento de gran alegría que se solapa con las fechas del drama vivido justo el año anterior. Si el bebé estrella se hubiera quedado, el bebé arco iris no estaría aquí.

Las luces y las sombras del puerperio de maternidades tras pérdida no han sido casi expresadas aún. Una mamá que ha perdido un bebé se ha culpabilizado por ello muchas veces. Tarde o temprano, en el camino del duelo, llega a  ‘perdonarse’ o puede empezar a suavizar este sentimiento hasta entender  e interiorizar que  no fue culpa suya. Cuando llega el bebé arco iris a sus brazos la culpa aparece de nuevo. No puede estar al 100% feliz con la llegada de este bebé, porque está aún recorriendo el duelo por el hermano muerto. Se siente culpable de no poder ofrecer toda la alegría, felicidad, confianza, inocencia y proyectos de futuro  que siente que ese  bebé _ al que quiere con locura_ merece.

Pasar por la pérdida de un bebé que ha vivido en el seno implica sentir para siempre que no hay  control posible,  esto hace muy angustioso el embarazo y la posterior crianza del nuevo bebé. La mayoría de madres, aunque su bebé arco iris haya nacido sano y fuerte, verbalizan su miedo a que también muera en cualquier momento, sin previo aviso.

Para el entorno, en cambio, este nacimiento ‘exitoso’ rubrica  ‘un final feliz’  a una historia trágica. Sienten que todo se ha solucionado. Pero los padres siguen echando en falta al bebé que murió. Demasiadas veces es difícil de entender para el entorno, pero no lo es tanto si lo comparamos con situaciones que nos cuesta menos entender. Cuando el amor y el vínculo median, no sirve un: “a rey muerto rey puesto”; jamás. Si a una mujer se le muere un hijo y el hermano de éste tiene un bebé, nadie va a pensar que “ya está” porque en esa familia ha llegado otro miembro, quizás el primer nieto de la mamá en duelo. Claro que este nacimiento va a ayudar a esta familia,  va a hacer felices a muchos, pero eso no quita el duelo, la tristeza y la añoranza por el familiar fallecido de estas mismas personas. Los padres de un bebé arco iris sienten que esta criatura cierra las puertas al recuerdo del bebé anterior para el resto del mundo pero no para ellos.

Cuando una mujer pierde un bebé a las puertas de abrazarlo siente enloquecer, no entiende nada, se siente culpable, desesperada y vacía, traicionada en lo más profundo.  No en todos los casos, pero sí en muchos, se siente una necesidad imperiosa de tener un nuevo hijo inmediatamente, no para ocupar el lugar del bebé que se fue, pero su corazón, su esencia, su voz interior gritan la necesidad de un bebé en brazos a quien amar y cuidar. Si el embarazo llega enseguida, los primeros estadios del duelo coinciden con el desarrollo de la nueva vida en camino.

El miedo está presente en todo momento, por si tarda el positivo, por si llega y se repite un fatal desenlace, incluso da miedo que salga todo bien por si ha sido demasiado rápido el nuevo positivo y la mamá siente que le van a fallar las fuerzas o una vez en cinta no se siente preparada aún.

La presión del entorno para que la mama se embarace cuanto antes y “borre” lo imborrable no ayuda en nada. Siempre es recomendable ser respetuosos con la intimidad y las decisiones de la pareja, pero en estos casos, más si cabe. Este hecho hace que algunas parejas nieguen estar buscando cuando en realidad sí están en ello y es lo que más anhelan.

El miedo , el pánico, la angustia se apropian de la mamá en cuanto ve el positivo, con mayor fuerza en la medida en que se acerca la fecha del fatal desenlace anterior. Surge la dificultad de conectarse con este nuevo bebé y añade a la madre desasosiego. El miedo y la incertidumbre lo invaden todo. Y traspasada la fecha temida, la situación no mejora como  era esperado.
Según cómo fuera el parto anterior, queda impreso en la mamá el terror a parir al nuevo bebé. Muchos partos de bebés estrella transcurren con un acompañamiento poco adecuado, sin empatía, e incluso con violencia obstétrica añadida. Muchas veces se llega al nuevo parto con un Trastorno de Estrés Postraumático  no diagnosticado ni tratado.

Todo el mundo está muy contento con el nuevo embarazo, porque significa que la mamá “está mejor”, pero la mamá sigue llorando al bebé fallecido. Es duro  seguir no teniéndole.
Es fundamental que los profesionales que acompañan el embarazo y parto de bebés arco iris se preparen para ello.
Una comadrona bien preparada puede escuchar los miedos de la mamá, validarlos, entender y ayudar con empatía a tener un buen parto, con un acompañamiento emocional acorde con las circunstancias y necesidades de toda mamá.

Muchas embarazadas en estas circunstancias tienen miedo a que les dificulte el parto el hecho de tener en mente al bebé fallecido. Pero es inevitable. Es bueno que sepan que no es malo para el parto sentir que el bebé anterior lo impregna todo, va a ser así y esto no va a impedir que el nuevo bebé pueda tener un buen descenso y un buen recibimiento.

“ ¿Por qué lloras si has tenido un buen parto y un bebé sano y precioso?” Muchas mamás se quejan de esta pregunta que se repite demasiado a menudo. Sienten que todo el mundo se ha olvidado del bebé que se fue, que su  dolor no lo entiende nadie.
En caso de muerte de uno de los gemelos todo lo comentado se hace presente con la máxima virulencia, porque  sucede a la vez, no hay distancia  cronológica  alguna.

15 comentarios:

  1. Que explicación más poética. He leído tu post entre lagrima y lágrima, porque me ha emocionado mucho. Ojalá todos los bebes fueran arco iris y ninguno estrella.

    Estoy segura de que tu bebé estrella brilla muy fuerte para iluminaros y daros fuerza.

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    1. Muchas gracias madre desesperada, por pasarte por aqui y por tus palabras.
      Ojalá todos los bebés fueran eso, solo bebés, y no tuvieramos que vivir estas experiencias...pero creo como tú, que mi pequeña estrella guía mis pasos y cuida de mi.

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  2. Buff... sin palabras. Como te entiendo Cecilia. Sobretodo la parte del po st que dice que el nacimiento del bebé arcoiris coincide por fechas con la muerte del bebé estrella... mi bebé estrella nos dejó el 16 de octubre y el bebe arcoiris tiene que nacer el 28 de octubre...

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  3. Asi es Gina, al igual que dice que si el bebé estrella no se hubiera marchado, el bebé arcoiris no existiría...me parece un relato precioso, con el que nos identificamos las madres que hemos pasado por esto.

    El bebe arcoiris llega, pero la tormenta no ha finalizado todavia..

    Un beso guapa

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    1. Por desgracia la tormenta nunca se va... solo amaina a ratos.

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  4. Mi arco iris tenia 19 dias y yo lloraba a mi estrella mientras le daba el pecho. No podríamos ser cinco a día de hoy, siempre seríamos cuatro. La chica tendría 6 meses y no tres semanas pero claro, no sería ella. Quizás fuese él. Nunca lo sabremos, solo que no llegó con todo lo que lo queríamos..!! pero, hay que reponerse!

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    1. Que bonito lo que has escrito, me has emocionado..la mayoria de las veces no sabemos el sexo, ni de que color tenia el pelo o los ojos..nunca podremos abrazarlos, ni jugar con ellos, pero siempre siempre estarán en nuestros corazones.

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  5. Es un post precioso... Estoy esperando a mi bebe arcoiris, despues de que mis estrellitas decidieran que no era el momento de quedarse con nosotras! Me he emocionado muchisimo al leerte... Un gran abrazo!

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    1. Gracias MyA por tus palabras. Siento que tus estrellas tuvieran que marcharse. Seguro que tu bebe arco iris esta protegido por sus herman@s. Otro abrazo para ti!

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  6. Hola guapa!! Me ha encantado tu entrada, cuanta razón hay en ella.
    Yo tengo 3 bebes estrellas, espero que pronto nos llegue el arcoiris.

    (Soy Fany)

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    1. Gracias Fany! no sabes cuanta ilusión me hace leerte por aqui. Ojalá tu bebé arco iris llegue muy pronto, te lo deseo de corazón.

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  7. De todo lo que leí sobre el tema, tu explucación me ha resultado la mas completa y real. Mi mejor amiga perdió a su niña, la parió sin vida, 1 año y 3 días después paría sano a su segundo hijo, lo viví muy de cerca, de su mano, y soporté comentarios de gente que la pretendían animar que me partían en dos. Lloré todas las noches durante semanas y fue horrible, saber que esa niña que yo tanto deseaba conocer, nunca la vería y lo mas doloroso, ver sufrir lo indecible a mi amiga.
    Se quedó rota, una parte de ella es feliz con su hijo, pero hay otra donde todo es oscuridad.
    Me encantó leerte Lia! Ojalá ella lo leyera

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    1. Uff cuanto siento lo de tu amiga, no puedo evitar las lágrimas cuando conozco casos así...es tan injusto. Me alegro que tu amiga haya tenido un bebé sano, un embarazo con final feliz, aunque es evidente que jamás olvidará a su primera hija. Que duró! Un abrazo a las dos

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    2. Uff cuanto siento lo de tu amiga, no puedo evitar las lágrimas cuando conozco casos así...es tan injusto. Me alegro que tu amiga haya tenido un bebé sano, un embarazo con final feliz, aunque es evidente que jamás olvidará a su primera hija. Que duró! Un abrazo a las dos

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  8. Los bebés arcoiris son un milagro muy hermoso! buen articulo...

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